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Monóxido de carbono y Mascotas

Monóxido de carbono y Mascotas

Monóxido de carbono y Mascotas

Monóxido de carbono y Mascotas

¿Alguna vez se consideran los peligros del monóxido de carbono para las mascotas?

En este blog queremos crear conciencia sobre los peligros de la intoxicación por monóxido de carbono no sólo para la gente, sino también para los animales. La mayoría de los casos de toxicidad por monóxido de carbono en los animales domésticos se producen, por desgracia, debido a un error humano, y los resultados pueden ser devastadores. Un perro que se deja en un garaje cerrado con un coche en funcionamiento, por ejemplo, puede estar expuesto a niveles tóxicos de monóxido de carbono en alrededor de diez minutos. Pero los animales también pueden exponerse a niveles tóxicos de monóxido de carbono cuando están atrapados en un edificio que está en llamas, o cuando existe una fuga en un sistema de calefacción, entre otras causas. Es importante familiarizarse con formas fáciles de prevenir la exposición.

¿Qué es el monóxido de carbono?

El monóxido de carbono es un gas incoloro no irritante e inodoro, producido por la combustión incompleta de combustibles de carbono. Es potencialmente tóxico y puede incluso causar la muerte. El monóxido de carbono puede ser producido por queroseno sin ventilación o el propano de los calentadores, motores de gasolina, escape de los automóviles, o humos producidos por los sistemas de calefacción de combustible a base de carbono. Cuando se inhala, el gas de monóxido de carbono se absorbe rápidamente en el torrente sanguíneo, que combina con la hemoglobina y reduce rápidamente el suministro de oxígeno al cuerpo, lo que lleva a una disminución de oxígeno en el cerebro y el corazón. La exposición prolongada al monóxido de carbono conduce a hipoxemia (niveles críticamente bajos de oxígeno en la sangre) y, finalmente, la muerte.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la intoxicación por monóxido de carbono?

Dependiendo de la concentración y duración de la exposición de monóxido de carbono, los síntomas pueden manifestarse rápidamente, o gradualmente durante un período de exposición prolongada. Algunas mascotas, como las aves, son más sensibles a los niveles de monóxido de carbono y una relativamente pequeña exposición pueden resultar perjudicial. Algunos de los síntomas conductuales y físicos agudos incluyen:

• Somnolencia
• Debilidad
• Letargo
• respiración dificultosa
• Convulsiones
• Depresión
• Sordera
• Movimientos erráticos
• Coma

En animales embarazadas, especialmente en el final de la gestación, pueden abortar a sus bebés. El examen de la piel de su mascota y las membranas mucosas, tales como los agujeros de la nariz, las orejas y los genitales pueden mostrar una coloración roja brillante, aunque este síntoma puede no ser evidente en la mayoría de los animales domésticos.

La exposición constante a los niveles más bajos de monóxido de carbono incluyen síntomas de tipo gripal, como náuseas, vómitos, dolor, debilidad y pérdida de resistencia. Acidosis de la sangre es también un efecto secundario.

Diagnóstico y tratamiento

El monóxido de carbono es peligroso para la vida y el tratamiento requerirá atención veterinaria inmediata. Si usted sabe o sospecha que su mascota está sufriendo de la toxicidad del monóxido de carbono, el primer paso es mover a sus mascotas lejos de la fuente del monóxido de carbono a un lugar donde pueda respirar aire fresco. Tan pronto como sea posible, transportarlos al veterinario para la terapia de oxígeno y fluidos. El oxígeno eliminará el monóxido de carbono de la sangre, con lo que los niveles de oxígeno de su mascota volverán a la normalidad. Su veterinario también recogerá muestras de sangre para un hemograma y bioquímica. Análisis de orina y otras pruebas de fluidos corporales también se pueden realizar. En algunos casos, su veterinario puede realizar un electrocardiograma (ECG) para determinar si el funcionamiento del corazón de su mascota también se ha visto afectado.

Su veterinario le dará instrucciones sobre el cuidado prolongado. En general, mientras que su mascota se está recuperando de la intoxicación por monóxido de carbono, la actividad debe limitarse por varias semanas después de la exposición. Paseos más cortos, el juego y el ejercicio limitado, hasta que su mascota está totalmente recuperada. Observe a su mascota de cerca, y si hay anomalías, póngase en contacto con su veterinario tan pronto como sea posible.

Prevención

Obviamente, el mejor curso de acción es evitar que sus mascotas y el resto de su familia se expongan a niveles perjudiciales de monóxido de carbono. Los detectores de monóxido de carbono son la primera línea de defensa contra este asesino escurridizo, y deben ser instalados en diversas áreas de su casa. Minimizar o evitar la exposición al monóxido de carbono, garantizando que su sistema de calefacción, calentador de agua y cualquier otro gas, aceite o carbón encendido aparatos sean revisados anualmente por un técnico cualificado. No use generadores, parrillas de carbón u otros dispositivos de quema de carbón dentro de su casa, sótano o garaje.
Y no ejecute un vehículo dentro de un garaje anexo, incluso si se deja la puerta abierta, y sobre todo si el garaje está conectado a su casa. Proporcione una ventilación adecuada para cualquier dispositivo de combustible y asegúrese de saber qué hacer en caso de que ocurriera un lamentable accidente.

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